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Y ya, me harté.

Heme aquí, casi ocho meses después de haber ingresado al oficinismo zombie tras otros cinco meses de desempleo (la delgada línea que separa a un recién egresado de un desempleado llega a ser desconcertante).

Claaaro, primero mucho jijiji jojojo bomborolón, clap clap clap, uy ya tengo chamba, uy ya soy persona productiva, uy uy uy.

Bah.

Y es que hasta tarado me siento cuando, después de seis meses de entrar a laborar, me voy dando cuenta que me vienen pagando como $26 o $27 devaluados por hora. Oye, no freguéis, cuando trabajaba en Prepa Abierta me pagaban a $30 la hora HACE SEIS AÑOS. Y eso sin contar con que apenas había terminado el bachillerato.

Echándole además que paulatinamente estoy dejando de tener vida con el condenado horario que me tiene con una pata amarrada al escritorio y con sondas conectadas para alimentarme y evacuar, pos el asunto se está tornando asquerosamente esclavizante. Y todavía el Todopoderoso Patrón "yo-me-formé-solito-sin-estudios-ni-nada-y-formé-mi-emporio-editorial-pagando-sueldos-de-miseria" me ofrece un ascenso como encargado de un nuevo negocio de preprensa que quiere abrir. ¡Claro! Por $300 más voy a vender lo poco que me queda de vida fuera de la oficina cuidando la producción de negativos. Zoquete.

Y no, no estoy siendo ingrato. Les agradezco aquí que me hayan permitido echar a perder a mis anchas sin rebajarme nada de mi (ya de por sí frugal) paga. Que pudiera aprender los secretos místicos de la preprensa y de las artes gráficas, cosa que "nuncamente" me iban a enseñar en la carrera mis profesorcillos pagados de sí mismos y que nunca habían ni tocado una botella de fijador para negativos.

Pero ya. El tener que estar en joda loca sacando formatos fiscales cuyos pedidos y/o órdenes de producción me son entregados un día antes de la fecha de entrega; el que en la repartacha de pedidos, a mí me toquen siempre las urgencias y/o diseños nuevos mientras que la otra diseñadora toma solamente aquellos con un ligero cambio en el pie de imprenta; el que te pidan que te quedes tiempo extra (nunca pagado) el día que tenías planes a la hora de salida; el tolerar clientes que no tienen ni la más remota idea de lo que quieren y esperan que tengan poderes telepáticos para adivinarles sus intenciones... a veces no quedan ganas mas que de saltarles a estas gentes desde una corniza con un hacha en la mano.

Pronto, noticias de probabilidades de trabajar en otro lado. Espero que en verdad las haya. Luego, al estar más emocionado con una posibilidad, es la que más fácilmente se me ceba. Incluso mi actual empleo ni lo esperaba: nomás me llamó un camarada un domingo: "Vente mañana a las 9 con tu portafolio de diseño. En ese rato empiezas". ¿Eh?

De eso hace casi ocho meses. Snif.

He dicho.

Veintiúnico comentario.

  1. Maestro Efectivo says:

    No veas las cosas tan mal, al menos a ti te hicieron trabajar como burro y si te dieron pa tus chicles. No que a uno que también lo hicieron trabajar como burro y ni siquiera alfalfa me dieron ¬¬