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Wedrodes: una forma de vida

No. No voy hoy a la escuela. Mis planes no pasarán de hoy...

Por fin, luego de tres años de prometido en la versión 1.0 de este, su blog de confianza, me dispongo a describir a esos habitantes de lo más recóndito de sus respectivas habitaciones: la fauna humana conocida de un tiempo acá como los WEDRODES.

"Wedrode" es un término acuñado en Aguascalientes -capital- alrededor de 2006; más concretamente, en el Centro de Diseño y Construcción de la Universidad Autónoma de dicha ciudad. Este neologismo es apócope de la descripción peyorativa "WEbón DROgadicto DEpresivo".

Muchos podrían pensar que vendría siendo casi lo mismo que los Emos, por su tendencia a la melancolía, tristeza y depresión, pero hay diferencias fundamentales que a continuación procederemos a enlistar.

HÁBITAT

En primer lugar, a diferencia de los Emos, los Wedrodes no suelen juntarse y convivir con aquellos de su misma especie. Es decir, NUNCA verás un grupo de Wedrodes deambular por las calles, conversando entre sí. Esto, debido a su misma naturaleza taciturna y retraída que los lleva a mantenerse aislados de la civilización, casi siempre encerrados en sus habitaciones, mirando desde la ventana.

Esa misma condición de aislamiento es la que nos lleva al primer elemento de su nombre genérico compuesto: son WEBONES; holgazanes, pues. Rara vez dedican su vida a algo productivo. Si van a la escuela, puede ser que lleguen temprano, pero rara vez entran a clase. Suelen permanecer fuera del aula, deambulando como sombras por los pasillos con un café en la mano y un cigarro en la otra. Sin emitir palabra. Entes que sabes que has visto, pero nunca recuerdas en dónde. De trabajar, suelen hacerlo en oficinas donde el escalafón corporativo los absorba de tal manera que pasen desapercibidos... para estar tomando café en el pasillo o entre cubículos.

Ahora, con respecto al segundo elemento en su denominación, son DROGADICTOS. No en el sentido común del yonki que le entra hasta a la cáscara de plátano, pero sí en el sentido de la autodestrucción paulatina. Consumo de café en dosis masivas a lo largo del día (muchas veces sin probar ningún otro alimento, sobre todo por desinterés) junto con el consumo de tabaco ocasiona su lento pero sostenido derrumbamiento físico. No es raro que luego se pase al consumo de mota en la soledad de sus cuartos.

En tercera instancia, tenemos su condición de DEPRESIVOS. Un emo podría echar por delante su melancolía amenazando con quitarse la vida/ cortarse las venas/ arrojarse desde lo alto de una verdolaga. Un wedrode no. Un wedrode mantendrá siempre su mutismo... hasta el día en que lo encuentren yaciendo a un lado de su cama con un frasco vacío de barbitúricos a su lado. Es decir, no desperdician tiempo en amenazar y clamar al mundo su melancólica condición. De su mundo de soledad dan el brinco inmediato al mundo de los muertos.
 


ASPECTO
No suelen diferenciarse demasiado del grueso de la población, puesto que no adoptan colores, ropas o accesorios propios de su clan (debido a su misma naturaleza de exclusión mutua). Aún así, es común que se les vea relativamente bien vestidos, con camisetas tipo polo ligeramente ajustadas (suelen ser de complexión delgada por su mismo desinterés por la comida sólida, así que su atuendo no desentona con su figura), jeans de corte recto, tenis de suela ultra plana... nada extraño. Si acaso, tal vez empleen tonalidades apagadas, sin viveza o brillo. Y peor, que hasta eso suelen ser caritas, los condenados.

MÚSICA
La naturaleza depresiva propia del arquetipo los mueve a la apreciación de grupos y melodías monotónicas, no encasillados en diferencias comercial/ indie. Así, podrían escuchar desde Radiohead (siendo Thom Yorke el máximo exponente wedrode) y/o Zoé hasta Explosions in the Sky y/o Brian Eno. Ondas así.

Si quiere comprender a plenitud lo que es un Wedrode, sólo observe a este señor. Ilustración: Monero Kabeza 

CONCLUSIÓN
Los wedrodes no son una colectividad, subcultura ni tribu urbana por sí misma. Son individuos relativamente normales que, al encerrarse tanto en su timidez (sin caer en el autismo ni el síndrome de Asperger), han vuelto su propia melancolía en su contra, sin proporcionarle a la misma una válvula de escape más saludable. Deambular. Estar. Ser... mientras se pueda. Esa pareciera su consigna de vida.

Así que no sean malos, no los vean nomás como los "raritos" del grupo/ la oficina/ la cuadra. Sáquenles aunque sea plática; hasta eso que suelen ser leídos, por lo que sí pueden tener tema de conversación. ¿Quién sabe? Tal vez estén ayudando a sacar una vida del autismo mutismo (perdón, error al hilar).

Adicionalmente, recomiendo películas como Trainspotting (1 y 2), Dogville, Remember Me, y aquella otra que no-me-acuerdo-cómo-se-llama, pero donde sale Matt Damon y Robin Williams, que según el primero es muy listo pero no quiere hacer nada de su vida con su inteligencia. Material documental imprescindible para entender este fenómeno generacional.

Y no; no tienen nada que ver con la llamada "Generación X". Ésto, porque dicha generación NO se dio en México. La Generación X surgió como reacción a los excesos yuppies de suntuosidad y vicio característicos de finales de los 80s en EEUU; algo que no podría haber ocurrido en la pocilga tercermundista de país en que vivimos.

Díjeles. Preguntas, en los comentarios. He dicho (¡tan-táaan!).

7 Comentarios hasta ahora.

  1. Maestro Efectivo says:

    Ya decía yo que no se podía ir sin que usted posteara la épica entrada sobre los wedrodes.

    Ya no recuerdo quien fue el autor intelectual de dicha frase. Tengo idea de que fue el Albert o el JAGS, o ¿acaso fue algún otro extravagante, exótico y errante ente?

  2. No puedo recordar si he conocido en persona a uno de estos extrños seres, porque los que conozco que pueden llegar a parecérseles, encajan en otra categoría. Pero tal vez este tipo de gente sea la más inteligente que habita nuestro país... ¿por qué? Pues porque su estado de ánimo y modo de vida va en conformidad perfecta a la decadencia de nuestra patria, y ellos, al comprender dicho problema, no se afanan para nada pues se dan cuenta de que todo es "pura vanidad, y un esforzarse tras el viento..." ¿o no?¬¬

  3. Khristi says:

    OOoooohhhhh... ya veo.

    Pero no es contagioso, eda??

  4. pues no me identifico en nada!! U_U
    aunque dicen que de músico, poeta y Wedrode todos tenemos un poco...nooo???

    saludos!!

  5. Hum...
    Bueno... al decir que son peor que los emos lo has dicho toodo :)
    Jajaja, sus costumbres son extrañas, su vestimenta y sentido de la moda también y no hablemos su de música y sus cosas extrañas.

    Pff... sorry por no pasar antes :)
    Buen artículo.
    G. Alchemist

  6. Danielov says:

    Maestro Efectivo: Algo retrasado (incluso los wedrodes originales que inspiraron este post creo que ya han muerto), pero tenía que cumplir con ésta. Era cuestión de conciencia. Y creo que fue Albert quien acuñó el término en nuestras sobremesas de cafetería.

    Enemigo Público: No creo que no conozca gente así; según yo, uno de esos especímenes hasta es familiar suyo. ¬¬

    Khristi: No es contagioso, pero sí es pegadizo. Dime con quién andas...

    Gracielawer: Incluso yo llegué a estar en la lista de acusados como Wedrodes. Nada más que les parecía demasiado feliz para serlo, así que se me iba a subclasificar como "Wedrofe" (Webón Drogadicto Feliz).

    Ghost Alchemist: Pues pobrecillos, si no tienen contacto con el mundo real, su sentido de la vida misma se trastoca.

    Gracias, y saludos a todos.

  7. Ea, cómo que tengo un familiar así? ¡Exijo examen de ADN!!!