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Danielov y la informática que le rodea

Inspirado por el post del maestro Ego, éste me hizo recordar mis primeros encuentros con la informática.

Siendo niño chorreado nacido a mediados de los 80, mi infancia no transcurrió rodeado de aparatejos, como suele ocurrir con los niños consentidos e ingratos de hoy. Si bien le iba a uno, llegaba a tener su Nintendote de 8-bit. Y nomás.

Claro está, en la secundaria de tabicón peludo en que estudié había computadoras, pero eran éstas, ya desde entonces, artefactos prehispánicos que corrían Windows 3.X y en que nos ponían a utilizar ese extraño programa matemático llamado Geometer's Sketchpad. Eso, cuando ya tenía rato existiendo el Windows 95. Pfft.

 ESTO era lo que nos ponían a hacer para saber cómo puchurrarle a la computadora. Nomás que en una interfaz más rupestre.

OK, está bien, ya casi para salir comenzaron a enseñarnos a utilizar la paquetería rara llamada Works, que era como un Word, Excel y Outlook todo-en-uno. Bueno, de menos me sirvió para saber qué diablos era un procesador de texto, una hoja de cálculo y una base de datos.

Fue por esas fechas que mi hermano le pagó a mi papá un negocio que hicieron juntos con una computadora nuevecita de paquete. Era una Compaq Presario con disco duro de 4 GB (no se rían, se que hay memorias USB de $120 que tienen esa capacidad), 320 MB en RAM, procesador AMD de 480 MHz, unidad CD-ROM (el CD-R era todavía un sueño elitista difícil de alcanzar) y unidad floppy. Sin tarjeta de red y con módem telefónico de 56 Kbps. Puff, yo y mis amigos ñoños pensábamos que nunca podría acabarme esa capacidad de disco duro. Jojojo, tontos ilusos.

Como experimentado mecanógrafo que era, en un principio utilizaba la computadora como una máquina de escribir en la que podía cambiar el tipo de letra. Todas mis prácticas de laboratorio las transcribía allí, pero NUNCA guardaba los archivos. Si acaso, guardaba los dibujitos que hacía en Paint que servían para ilustrar el experimento de la práctica.

Ya que entré a la prepa y tuve Internet, fue que también conocí el amplio mundo de la música online en Napster. Cuando, con el triste módem telefónico, descargar una canción podía tardar de media a una hora. Eso, si tus padres no se ponían a alegarte para que te desconectaras, porque necesitaban usar el teléfono.


Esto era Napster. El programa áquel que cambió para siempre a la industria musical.

Muchas de mis tardes se me iban en descargar imágenes de Pokémon, de Britney Spears, de Melissa Joan Hart, o "más después", de Sherlyn (mí "ídola" juvenil) y Sandra Bullock. Y de repente, wallpapers de películas de Stallone, así como harrrtos MIDIs para sacar partituras de canciones a partir de ellos.

También con ello vinieron los emuladores de consolas y los juegos emulados. Horas y horas de diversión retro (y gratuita) jugando SNES, a veces hasta en el trabajo, jojojojo.

Conforme me fui metiendo en más cosas de internets, quise editar mis propias imágenes y dibujos sin que se vieran muy piteros. De tal suerte, me conseguí una copia de Adobe Photoshop 6 y con diversos tutoriales empecé a picarle para colorear mis monitos. Ya saben, mi sueño frustrado de convertirme en historietista y tal. Creo que entonces dibujaba mejor de lo que lo hago ahora. Bujuju.


Jojojo, el ojito ese era bien vacilador.

Creo que fue así como fui encaminando mi decisión de estudiar diseño gráfico en serio. Decisión que a veces no sé si fue acertada o errada. Sólo el correr de las décadas lo dirá.


Ya estudiando la carrera, además de aprenderme lo más posible los usos y modos de las paqueterías de diseño, fue cuando vio la luz Youtube y el mundo blogueril. Por mucho tiempo no pasé de ser observador pasivo de ese nuevo mundo de letras de gente que no conocía, hasta que el 21 de marzo de 2007 (oooh sí, lo recuerdo perfectamente) decidí iniciar mi primer blog. El blog que sucedió a aquel lo retomo en este post tras cuatro meses de ausencia.

Y ya. Si me acuerdo de otra cosa se las platico luego. De rato.

3 Comentarios hasta ahora.

  1. Dios!! disco duro de 4 GB? mi puro ipod, el más rudimentario de tales pastillitas tiene 2!! Ah y sí, no tocó el tema ni de los celulares, reproductores, televisores, etc. Vaya que los de nuestra camada pasamos por una explosión tecnológica impresionante. Vimos nacer, evolucionar y desaparecer la industria de los casetes musicales, luego nacer, crecer y casi desaparecer la industria de los CDs... bueno bueno exageré, pero ps ya se usan más los reproductores portátiles o no? los discos ya son más como colección.
    Estamos viejos, entonces?

  2. Maestro Efectivo says:

    Yo me acuedo de tu computadora compaq. Era de las mejores que se podía comprar en ese entonces.

    Yo tenía una Acer, igual de 4 GB de DD y 32 MB de RAM y windows 98. Era una chulada, pero desafortunadamente no sobrevivió muy bien el cambio de siglo y se quedó obsoleta rápidamente.

    También recuerdo las clases de redacción por computadora en la secundaria, impartidas por el nefasto y brutal fumador Samuel. El cabrón te borraba lo que tenías escrito si encontraba una falta de ortografía ¬¬

  3. Novak says:

    Los recuerdos se me hicieron presentes con tu post. Inevitable me fue el recordar mis viejos videojuegos de Pc, esos que mientras jugaba, andaba en el messenger como "ocupado" y me descargaba canciones a la velocidad que dices: 1 canción cada 40 minutos. La cosa es que eramos felices. Al menos yo.