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Nobody cares what we old people have to say

Ya sabrán ustedes que ya pasé de mis 25 a los 26 años. Aunque no soy precisamente lo que se dice "viejo", ya crucé la delicada línea que divide al sector "juvenil" con el de "adulto contemporáneo" (en términos mercadológicos, claro).

También sabrán que el declive biológico de la raza humana comienza en promedio después de los 25 años. De hecho, la mayoría de los esquemas anatómicos de figura humana que encuentren en libros de biología corresponden a gente de alrededor de los 25. De ahí en adelante, salvo unos pocos años de homeostasis (si son gente sana y fuerte), todo va pa' abajo.

También, puedo considerarme como parte de la generación "Neostálgica" (de la cual Ego habló muy abiertamente hace tiempo). Es decir, desde hace unos años me volví parte de los jóvenes que prematuramente se pusieron a añorar mejores tiempos, así como los productos culturales de su infancia. Esto era algo que antes sólo hacían los viejitos.

Aunado a ello, puedo decir que tengo una memoria prodigiosa para conocimiento useless. Fechas, lugares, horas: muchos de estos registros quedan grabados en mi mente, aunque a nadie más le importen.

Cuándo fue aquel "Jueves Negro" en Hidrotermópolis, con lo que comenzó el periodo de violencia del que mi estado no ha podido salir: yo lo recuerdo. Hora, fecha y lugar donde me encontraba cuando fui bateado por primera vez en mi vida: lo recuerdo. Momento exacto en que me quemé la mano derecha cuando tenía 14 años: lo recuerdo. Hora, lugar y película que fui a ver cuando conocí a mi ahora esposa: lo recuerdo. Fechas de nacimiento de personas que de todos modos ni me fuman: las recuerdo (aunque no me interese festejarles nada, muajajajaja). Todo eso lo recuerdo, aunque no pueda recordar qué cené justo anoche.

Claro está, todos estos registros mentales solamente parecen importarme a mí. Por ello, cuando en una conversación se toca un tema del cual yo tengo recuerdos que vienen al caso, a nadie le interesan. Los menciono, onda como "Aaaah sí; recuerdo que en 1998 ese tema se tocó en una convención anual en la que salió Perenganito Jiménez escenificando a un personaje blablablabla...", y aunque mis interlocutores hayan estado en ese mismo lugar y conozcan a Perenganito Jiménez, me ignoran olímpicamente.

Si acaso, me podrán alegar: "Bah, ya estás como don Arnoldo de Una Familia de 10, triste viejito mitómano. ¿No se te antojan unos tamales? Jajajajaja". O eso, o me interrumpen para cambiar de tema, antes que me extienda más en mi demencia senil. Ahora entiendo a Abraham Simpson.

Incluso, por eso mismo he buscado eliminar sistemáticamente de mi memoria muchos de tales recuerdos por lo mismo; a nadie le importan, además que no son conocimiento imprescindible para mi supervivencia. Procuro olvidar las pistas mentales que me ayudaban a rememorar muchas cosas. Sirve que dejo más espacio en disco duro para datos verdaderamente útiles.

Así pues, a partir de ahora procuraré no comenzar a chochear al platicar en público acerca de mis recuerdos de la infancia (sigue habiendo quienes no creen que recuerde detalles de cuando estaba en el kínder). Por eso, solamente respaldaré algunas de mis memorias más destacables en esta bitácora, donde a nadie más le importan, de todos modos.

Hasta pronto.

6 Comentarios hasta ahora.

  1. Es que también usted, parece que recuerda los procesos y etapas por los que atravesó durante su gestación en el oscuro y húmedo interior del vientre de su madre... por Dios...

    Pero está bien, haré de cuenta que me importan todos sus detalles de conversaciones anales, mi querido don Arnol... digo, Danielov. Porque ya es un don, ¿se lo había dicho?

    Por cierto, recuerdo cuando organizamos un evento social y que, para tal efecto, usted tomó clases de baile durante qué, ¿dos días? y que "aluego" andaba presumiéndonos durante dicho evento sus dotes recién adquiridas para zarandear el bote. No sé, lo recordé de repente.

    Saludos!

  2. Danielov says:

    Pith Zahot: Creo que estás confundiendo eventos, ¿no? Cuando yo tomé clases de baile fue por un mes, y entonces, aunque ya te conocía, ps no te hablaba mucho que digamos.

    De algún evento donde te presumiera de mi estilacho pa sacudir el bote... de eso sí no me acuerdo, pa que veas. Mi memoria comienza a fallar debido a mi senectud. :P

  3. ¿Viejo a los 26 años? estoy frita, soy entonces una momia, snif.

  4. Danielov says:

    Malquerida: Jajajaja. No se trata de la edad en sí misma (hasta eso, a mí no me duele nada ;D). El punto es que la gente ya comienza a ignorarme como si yo fuera un viejito que quiere convidarle a todos sus recuerdos.

    En ese aspecto, no te considero ni vieja ni momia; a todos nos sigues emocionando con tus relatos, jejejeje.

    Saludos.

  5. Khristi says:

    Noooo ps eso de vejez a los 26 me da muchos ánimos... de tirarme de un puente.
    'ta bien, la próxima vez no criticaré tus datos antiguos y curiosos. aunque puedes adoptar la filosofía de Zeta: "son insignificantes, pero muy positivos"

  6. Danielov says:

    Khristi: Neh, hasta eso que tú entras entre quienes considero "gente sana y fuerte", así que creo que te mantendrás en homeostasis por muchísimos años. Además, no creo que estés chocheando todavía.

    No como uno, que alimentándose de puros Skwinkles y naranjadas Bonafina ya empieza con demencia senil no muchos años después de haber dejado la escuela, bujujuju.