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La chispa que refresca

Hola de nuevo amiguitos. Disculpen ustedes los azotes anteriores; de repente me entran bajones de ánimo medio severos, pero todo está dentro de la normalidad ahora.

Volviendo a las vacuidades cotidianas: ¿cuántos de ustedes consumen Coca-Cola? Si no regularmente, creo que la mayoría de nosotros al menos de vez en vez solemos beber una (o dos, o tres, o la botellona de 3 litros por sentada, según). Incluso los hay quienes tienen que tratar su adicción, so pena de que ésta repercuta sobre sus riñones.

Esto viene a cuento por una reflexión que hacía con mi mamá hace unos días. Al menos, todavía cuando yo era niño, solamente había TRES presentaciones para la Coca-Cola: la "regular" de 355 ml, la "chica" de 235 ml y la "familiar" ¡de UN litro! Las tres eran vendidas en envase retornable de vidrio, y se esperaba que con un litro de refresco, una familia de unas tres o cuatro personas bebieran un vaso de 1/4 de litro, aproximadamente. Bueno, también estaba la presentación en lata, que era la única desechable, pero ésas siempre han sido del mismo tamaño para consumo individual.

Se consideraban únicamente estos tamaños, creo yo, porque todavía entonces se veían a las bebidas gasificadas como una golosina, y como tal, el consumo se restringía a "un probete, no un llenete".

Sin embargo, durante los 90s se fue trazando el camino para que este bebedizo se convirtiera con más fuerza en un producto de la canasta básica.


Para cuando yo tenía unos 8 ó 9 años, empezó a comercializarse la Coca de 1/2 litro. Seguía siendo una presentación individual, pero para gente de garganta más ancha y aventurera. Poco después, desplazando a la Coca-Cola de litro en botella de vidrio, apareció el primer formato familiar en botella retornable DE PLÁSTICO: la Coca-Cola de 1.5 litros. Junto con ella, también aparecieron el resto de bebidas de Coca-Cola Company en sus respectivos envases familiares.

Obvio, entre más Coca-Cola se tome, aumenta el consumo de azúcar per capita (¿sabía usted, caro lector, que un vaso de 1/4 de litro este refresco contiene el equivalente a 7 cucharadas de azúcar? OMG)

Allí no paró la cosa: aunque ya hacía un tiempo que en tiendas de conveniencia uno podía comprar refrescos en botellas gordas y achaparradas de 2 litros de plástico desechable, el paso obvio era vender ese volumen de refresco en presentación retornable. Y poco después, la inapagable sed azucarada de las familias mexicanas vio recompensados sus deseos al ver en aparadores chiiii... cas botellonas de 2.5 litros de su refresco "favoro" (como diría mi hermana).

También comenzó a ganarse cada vez más campo en el terreno de los desechables. Comenzando por el tamaño de 1/2 litro, para cuando yo estaba terminando la preparatoria ahora podían encontrarse refrescos de 600 ml. Y nuevamente de a litro, y después de 2 litros, hasta encontrarnos con el tambo ese de 2.5 litros que puede hallar usted en su Oxxo más cercano, medida fantástica para nuestros padres y abuelos.

Digo fantástica, porque cuenta mi papá que cuando era niño no podía comprar mas que una Coca de 235 ml, y que para que le rindiera más, solamente le hacía un agujerito a la corcholata con un clavo, para así tomársela de forma más dosificada. Me imagino que fácilmente esa tarea podía llevarle una media hora... (bueno, tomemos en cuenta que el venerable caballero tiene ya 60 años cumplidos, entonces su "infancia" se remonta a tiempos precámbricos XD)

Y nuevamente, las tiendas de conveniencia entran al quite para nuestras reuniones y convivios, al ofrecernos 3 litros 3 de refresco en envase desechable. Esto, supongo, se dio ante los tamaños enooormes y baratéeeesimos que empezó a ofrecer la Big Cola (empresa peruana) a mediados de la década pasada. Los cocacoleros no podía quedarse con los brazos cruzados.

Por su parte, todos sabemos que la Pepsi (la eterna competencia directa) nunca ha tenido tanto impacto en México. Aún así, en los 90s era el refresco con onda, al ofrecer promociones mucho más padrísimas que la Coca (como las cotizadísimas Pepsi-Cards), ser anunciada por los cantantes pop y deportistas del momento (Michael Jackson, Michael Jordan, las Spice Girls, Shakira, Britney Spears, Alejandro Fernández, Rafael Márquez) y siempre manejar un concepto más juvenil, bastante distinto al aseñorado y familiar que la Coca-Cola hacía sentir en sus publicidades. Pero poco a poco, además de tener que adaptar sus presentaciones a las que su rival comercializaba, la Pepsi fue chafeando su concepto de venta, al punto de ahora depender de anunciarse como más barata que "la otra" por unos pesos.

Al ver este asombroso aumento en el volumen de refresco que mi generación se ha metido entre pecho y espalda conforme fui creciendo, ¿qué sigue?

Seguro han visto esas botellas grandototas de Bonafont que antes eran de 4 litros y ahora son de 6, ¿verdad? Puedo casi apostar que ese será el siguiente paso de la industria refresquera; industria que, en México, consume aproximadamente el 70% de la producción nacional de azúcar de caña O_o.

Posteriormente, de seguro nos la venderán en garrafones de 20 litros, igual que el agua Ciel, Electropura o Santorini (siendo estas marcas propiedad la primera de Coca-Cola, y las otras de Pepsico).

¿Y después? Si es que seguimos vivos como especie y sigue habiendo agua sobre este planeta, al rato se simplificará la cosa: la bebida de cola nos llegará a nuestras casas entubada directamente, limitándonos sólo a pagar el recibo mensual por nuestro consumo. Pago que creo podremos hacer también en línea, para fomentar el sedentarismo, jejejeje.

¿Un traguito?

Saludos.

3 Comentarios hasta ahora.

  1. edgar el anónimo ledezma says:

    Jajajaja en serio llega a tu email? Ésta es la manera más fácil que he visto de saturar un correo electrónico! By the way, buen último párrafo.

  2. Y pensar que soy de las que se toma por lo menos dos vasos de coca al día, snif moriré.

  3. Khristi says:

    Yo por eso tomo Coca Zero... jajaja