""

Cómo corretear la chuleta: en un multinivel

(NOTA: puede leer aventuras similares previas a ésta aquí, aquí, acá y acuyá).

En paralelo al tiempo en que estuve en la agencia de publicidad haciendo de jefe de información, por ahí de septiembre de 2007, otro (supuesto) método por el que haría fama y fortuna se atravesó en mi camino.
¿Han visto por las calles, casi siempre antes del mediodía, a unas señoras que reparten volantitos de fotocopias en que invitan a desayunar aloe, té y malteada para estar bien sanote? ¿Que esos desayunos los preparan todo con unos concentrados de una marca herbal, que supuestamente es lo mejor de la alimentación natural, pero en polvo? Ah, pues un día, ya para llegar a la oficina, me encontré a un par del estilo. Y que caigo en sus redes.

Eran dos mujeres, jóvenes, una de mi edad y otra unos 4 años más grande que yo (sí sabía bien las edades, pero luego del tiempo y así, ni me acuerdo ni me importa). Al principio, nada más me ofrecieron el té, porque ya era muy tarde para andar desayunando. Como en ese rato solamente traía lo de mis camiones, me dijeron que no había bronca, que si pasaba seguido por ahí, en la otra vuelta se los pagaba.

Y como soy persona de bien, ahí andaba con el pendiente de deber un té de $8, o algo así.

Cuando volví a pasar por la casa donde las encontré, llegué de inmediato a saldar mi deuda. Y ni tardas ni perezosas, me preguntaron: "¿Cómo te sentiste con el té?". "Normal, nada nuevo", dije yo. Pero no podía quedarse así, y empezaron a interrogarme:

­-¿Seguro? ¿No te sentiste con más energía?
-Bueno, quizás... creo que sí...
-¿No fuiste mejor al baño?
-Tal vez...
-¿No dormiste mejor?
-Sí... supongo... (como si ALGO en la faz de la Tierra me quitara el sueño).

Y de ahí se colgaron para promover las bondades de sus suplementos alimenticios. Y yo, bien sonzote, empecé a llegar ahí siempre antes de mi arribo a la oficina para desayunar mis tres bebedizos, todo a $26, más o menos.

Finalmente, como todo adicto, me empezó a pesar en el bolsillo el gasto diario para tales brebajes. ¿Y qué hice? Pues lo que hacen los viciosos: decidí que era buena idea vender los mismos productos, aunque sea para costear mi consumo.

No estoy diciendo que por sí mismos tales preparados sean adictivos. De hecho, me pareció muy buen producto, y al menos personalmente sentí que cumplía con lo que ofrecía. El sistema de venta directa tipo multinivel, al paso del tiempo, fue el que no me gustó.

Ya saben: si te animas a ser "distribuidor independiente" (porque fuera de tu membresía y comisiones, la empresa no tiene ningún compromiso contigo), además del desplazamiento del producto, lo interesante está en que metas a más personas debajo de ti a hacer lo mismo. Así, además de ganar por lo que tú vendas, ganas por lo que ELLOS vendan. Y si ellos meten más gente, ganan los nuevos, ganan los otros y ganas tú. Ad infinitum. Además, por el sistema del club nutrimental (vender las porciones individuales, ya preparadas y servidas, en tu sala o cochera de casa), el producto se desplaza aún más rápido, al no forzar a la gente a comprar todo el bote de producto cerrado, siendo menos doloroso así. ¿No es genial?

NO. En primer lugar, por matemáticas básicas, al calcular las progresiones geométricas de un multinivel es evidente que el mercado se satura muy rápidamente. Es decir: si yo meto a 5 personas, y esas personas meten cada una a otras cinco, y las resultantes meten cada una a otras tantas, en muy pocas generaciones del multinivel el mercado se ve saturado. Y, aunque tal sea el sueño guajiro de todo empresario de éstos, si en realidad TODA la población de la localidad/ estado/ país/ mundo mundial se dedicara a lo mismo, ¿a quién se le iba a vender, si ya todos tienen?

Uno podría preguntar: "si el producto es tan bueno, ¿por qué no sencillamente lo meten a vender a cualquier tienda de autoservicio o conveniencia, como Chedraui o Aurrerá?" Y sí: de hacerse así, incluso podría conseguirse más barato, pues el canal de distribución es solamente fabricante/ distribuidor/ usuario final, o en su defecto fabricante/ distribuidor/ detallista/ usuario final. Por otra parte, aparte de estas entidades, en un multinivel tienen que ganar tooodos los involucrados en la red de negocio: fabricante, transportistas, despachadores, presidentes de sistema, mayoristas élite y mayoristas comunes, y al final, distribuidores con descuento básico. Entre todos ellos se reparte la ganancia de un bote de batido proteínico que al usuario final le viene costando alrededor de $600MX.

Ah, pero los motivos que esgrimen los fans de este producto y/o del sistema de venta es, primero, que la empresa quiere que más gente se beneficie y tenga ganancias de "este producto que está cambiando vidas". Y segundo, que al no haber un promotor que recomiende de viva voz el producto y enseñe cómo utilizarlo, la gente se lo va a tomar como le dé la gana, como si fuera un Choco-Milk, y que al último, más que beneficiarle, va a "aprovechar de más" los añadidos que le ponga, propiciando ganancia de peso, más bien que pérdida de éste, o aumento en masa muscular (hablando del producto líder de la marca, el batido).

Pero note lo siguiente respecto al segundo punto. Aún teniendo capacitaciones, y que esos distribuidores "capacitados" le decían al comprador final cómo debía consumirse "la nutrición" (que le llaman), de todas formas mucha gente, e incluso los mismos distribuidores se lo tomaban como querían. Sopeándolo con un pan dulce, revolviéndole puños de frutas, cereales, yogurt... a algunas nada más les faltaba echarle unos frijolitos pa'l hierro.

Es decir, aún con tanta ciencia nutricional, se volvía al viejo paradigma mexicano de vaciarle a la licuadora todo lo que el dueño de la misma cree que nutre, y que es la piedra angular sobre la que trabajan los "choqueros" y gente que vende licuados en mercados y tianguis. Nomás que acá lo retomaron con un producto muchas veces más caro por sí mismo.

Por consiguiente, siendo que, al menos en nuestra cultura latinoamericana, de cualquier forma ignoramos recomendaciones de uso que nos den, sea cara a cara o por escrito, viene siendo la misma que nos vendan productos de éstos en nuestra tienda de conveniencia preferida. Si acaso, con tooodas las especificaciones claramente redactadas en el envase o etiqueta, tal como exige la Norma Oficial Mexicana (que ahora no recuerdo cuál es, pero existe... tengo que repasar mis apuntes de la universidad...).

Volviendo a ese aciago 2007: total, que ahí me tienen, entre conocidos y desconocidos, alabando las virtudes de tales productos naturales. Parte de la idea que te venden en los multiniveles es que "en realidad no estás vendiendo un producto; estás ganando dinero por recomendarlo". Y efectivamente, era lo que hacía: recomendar.

Ahí fue donde definitivamente noté que soy malíiisimo para las ventas, cosa que ya había empezado a notar en la agencia de publicidad. ¿Por qué (se preguntarán ustedes)? Muy fácil: puedo convencer fácilmente a la gente de las bondades y ventajas de adquirir un determinado producto o servicio... pero al final, ese producto o servicio que yo ofrecía se lo terminan comprando a alguien más. No sé, tal vez lo que me falla es terminar de "amarrar" el trato.

Y eso pasaba: más de cinco prospectos buenazos que tenía, terminaron haciéndose del producto, o consiguiendo membresía, con otros distribuidores. Y yo me quedaba chiflando en la loma...

La otra actitud que me brincaba, y que notaba más en las "capacitaciones" de martes, jueves y sábados (que duraban alrededor de dos horas, o hasta más), era la reverencia rayando en idolatría hacia el fundador de la empresa, difunto desde 2000. Eso, y el que mentaran mucho a Dios, pero tratándolo solamente como si fuera un Mesero Universal cuya única función es atender los deseos que "decretan" las personas (basándose en supercherías como la Ley de la Atracción), hacía que todo el ambiente alrededor del negocio se viera como una secta peligrosa. Un culto que rendía tributo al mucho dinero que ibas a terminar ganando, conforme subieras escalafones en tu propia red de gente dentro de la compañía.


Además, siendo sinceros, oh caros lectores, y aquí entre nos: si usted, al igual que yo, es de buen diente, ¿de verdad cree aguantar con puros líquidos toda la mañana, hasta la hora de comer? No importa qué tan nutritivo sea, o cuánta proteína tenga para marear la tripa; el agua se baja rápido.

Así, luego de un último sábado que fui a "capacitarme" y me enfadé de escuchar repetir tantas veces cómo funcionaba el esquema de negocio, cómo se "decreta", cómo a varios asistentes el producto les curó hasta lo feo (que no era para tanto), ya no volví. Y mi "patrocinadora", es decir, la chica que estaba arriba de mi en su red, parece que entendió, porque nunca me acosó para que volviera. Y raro, porque muchas veces antes lo hizo para que le entrara al negocio "a lo grande"; es decir, con una fuerte inversión en producto, poniendo mi club de nutrición, buscando jalar más gente...

¿Ustedes han entrado a un multinivel? ¿Cómo les ha ido? Digo, uno habla como le va en la feria; tal vez no todo sea negativo. ¿Conocen productos de esos que para todo tienen una solución, casi casi que para regenerar miembros amputados? Cuéntenme, por favor.

Saludos, y hasta la otra.

EPÍLOGO: No pongo el nombre de la compañía, porque ya me veo con la entrada llena de comentarios de los devotos al producto: "estaz mui mal el producto ez exelente y nutricion completa a nibel selular, ademaz el negosio es supersejuro lo que paza es qe no eress un triunfador como nuestro maestro marq jius".
Una pista: NO es la empresa que es dueña de un equipo de fútbol de primera división aquí en México, que tiene un estadio con su nombre. No, es la otra, la de la casa de enfrente, que llegaron antes, y que el logo es verde. Jejejeje.

3 Comentarios hasta ahora.

  1. SusuBlog says:

    Te visito y te leo...
    por aquí andaremos

    Saludos
    Su.

  2. El multinivel es el "hijo moderno y contemporáneo" de los trabajos pirámide-fraude clásicos, de antaño. Te recomiendo te alejes de eso, de ofrecimiento de productos milagro, y toda esa avalancha de promesas con la que embargan y eventualmente quiebran a quienes se dejan. Si quieres hacer algo y lograr cosas sobresalientes, puedes emprender tu propio negocio, no el esquema delineado a medias por otros y a conveniencia suya.

  3. Khristi says:

    A mi me supieron a pura paja licuada... siendo sincera :P